Tristeza.

tristeza

Tendido en medio de la oscuridad de mi soledad, aprieto los párpados para poder descansar. Y sin darme apenas cuenta un creciente calor se apodera de mi pecho. Una vieja compañera que ha venido a visitarme; la tristeza.

Se adueña de mi corazón y de mis sesos como una marea negra, desvocada e imparable. Me absorve y me consume como un fuego abrasador. Me quema el alma.

Por una siniestra ventana, perdida en lo más profundo de mis pensamientos, se asoman los seres que alguna vez amé y admiré. Burlándose de mí y de mis patéticos sentimientos.

Mi familia me aborrece, mis amigos me odian, mis vecinos me temen.

Todo lo que he podido amar lo he perdido. Todo cuanto admiro me desprecia. Todo a lo que me acerco me rehúye.

Soy el portador de lo más horrendo, de lo más oscuro, de lo más despreciable. Un infrahumano condenado a vagar solitario por las tinieblas infinitas.

Vivo en el infierno al que me he condenado por mis actos, por mis pensamientos, por mis palabras, por mis preguntas, por mi orgullo, por mi vergüenza, por mis frustraciones, por mi impotencia, por mi dolor, por mis ilusiones, por mis alegrías, por mis temores, por mis pasiones, por mi amor, y por mi tristeza. Soy despreciable y temible a la vez. Soy un monstruo, un perturbado, un condenado, soy un problema, una amenaza, una maldición.

Todo esto soy sin ti.

Anuncios

~ por Hexo en septiembre 22, 2009.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: